El sufí es una mariposa que entra en la llama de la vela del amor de Dios para desvivirse por Él.
¡Oh darwish!
Deja el mundo a la gente mundana y el mundo del más allá a sus buscadores. Estira la mano de la devoción hacia Dios, alberga Su amor, que es el elixir de la eterna felicidad en el tesoro de tu corazón, y arroja al fuego del olvido todo lo que no es el Amado.
El espíritu del sufismo consiste en mirar en una sola dirección (a Dios)a través de la fuerza del amor.
Estaba muerto, volví a la vida; era lágrimas, me troqué en risa; llegó la fortuna del amor y me volví eterno.
Aun cuando Su unión no se dé como recompensa por tus esfuerzos,¡oh corazón!esfuérzate todo cuanto puedas para lograrlo.
Ser darwish es cuidar los corazones. Si no eres capaz de cuidar un corazón y hacerlo feliz, estate atento para no ofender a ninguno, ya que en nuestra Senda no hay otro pecado que este.
¡Actúa!y deja de presumir de conocimiento, que para los valientes no hay camino más segura que el camino "sin rastro"
lunes, 29 de marzo de 2010
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